La Raspberry Pi se prepara para la Internet de las cosas

En febrero de 2015 la Raspberry Pi Foundation daba un golpe en la mesa con la presentación de la Raspberry Pi 2, la importante revisión de un dispositivo que ya había cosechado un éxito asombroso.Aprovechamos la ocasión para hablar con Eben Upton, que nos hablaba de unas fantásticas ventas iniciales y del impacto del soporte de distribuciones como Snappy Ubuntu Core o de Windows 10.
Ya entonces quedaba claro que las mejoras en la RPi2 eran notables en diversos apartados: ahora contamos con un miniPC mucho más potente, con el doble de memoria y más eficiente. Y eso convierte a las Raspberry Pi 2 en candidatas a ser protagonistas en la Internet de las Cosas. Hemos vuelto a contactar con Eben Upton para saber su opinión sobre el futuro de este mercado.
Aquel lanzamiento inicial de las Raspberry Pi fue prácticamente perfecto, y de hecho al preguntarle si tras estos años hubiera cambiado algo en el diseño o puesta en marcha de las RPi, Upton nos comentaba que no, y que creía que "dimos bastante en el blanco". Aún así, sí hacía una concesión a ese lanzamiento: "quizás podríamos haber incorporado algunos de los cambios que llegaron a los modelos B+ y A+ a los modelos B y A originales".
Este ingeniero, director técnico de Broadcom y fundador de la citada Raspberry Pi Foundation, lleva ya años dedicado a promocionar el uso de las Raspberry Pi en todo tipo de entornos, pero sobre todo en el segmento de la educación para que el el proyecto estaba destinado. En la anterior entrevista Upton ya confirmaba que había unas 5,5 millones de RPi en el mercado, y su popularidad les ha permitido invertir en más y más proyectos de este tipo.
De hecho el Fondo Educativo de la Fundación permite impulsar "la comprensión de la informática a niños que tienen edades comprendidas entre los 5 y los 18 años". En el sitio web oficial de esta división se enlaza a información de programas puestos en marcha en el Reino Unido -donde hay un foco importante para este tipo de proyectos- pero también en países como India, donde este tipo de iniciativas han tenido resultados destacables como demuestra el Programa Educativo Mdanyu.

Según Upton, el cambio que ha ofrecido la Raspberry Pi es el de "interactuar de forma más fácil con el "mundo real" usando las Pi, y además las Pi son lo bastante baratas como para que todos los niños puedan tener una". Juguetear con las Pi, destacaba, permite desarrollar la capacidad de los más pequeños a la hora de aprovechar la informática para resolver problemas. Les ayuda a pensar, de hecho.
El responsable de las Raspberry Pi insistía en la importancia de este segmento. Al ser preguntado por los retos inmediatos de la Raspberry Pi Foundation era tajante y explicaba que el objetivo era "doblar esfuerzos nuestra misión educativo". También destacaba que quieren lograr el mismo éxito en el resto del mundo que han logrado en Reino Unido o Estados Unidos, y ponía como mercado objetivo Sudamérica, que "será particularmente importante para nosotros este año".
Mucho se está hablando del prometedor futuro del segmento de la IoT, y precisamente las RPi están muy bien posicionadas como herramientas de desarrollo de soluciones para este propósito. ¿Seguirían las Raspberry Pi centradas en el segmento educativo, o habría cambios al respectoante ese hipotético protagonismo de la IoT?
Upton nos afirmaba que más o menos la tercera parte de las Raspberry Pi que se venden van a aplicaciones industriales y embebidas, y en muchos de esos casos los responsables de esas aplicaciones desarrollan proyectos que podrían ser considerados como IoT. "Creo que esto seguirá siendo gran parte de nuestro negocio en adelante".
Uno de los problemas que afectan a ese futuro con la IoT es el hecho de que muchas empresas están desarrollando sus propias hojas de ruta en este segmento. Eso hace que la situación se haya vuelto algo confusa, ya que Intel, Qualcomm,MediaTek o Samsung defienden sus propias plataformas, y no queda claro si esas plataformas serán o no interoperables.
Ese es precisamente el reto, nos decía Upton, que abogaba por "estandarización e interoperabilidad". Aquí este ingeniero nos destacaba que "la ventaja de las Pi en este segmento es que somos una plataforma neutral. No tenemos una pila software de IoT propia para vender, pero la mayoría de las pilas software propuestas en la actualidad corren bien en las Pi". Las propuestas competirán entre sí, y ese carácter neutral hace que las RPi salgan beneficiadas de cualquier avance. "Que gane el mejor", concluía Upton.
El modelo tecnológico actual sigue estando claramente diferenciado entre los que defienden un modelo propietario y los que abogan por una filosofía abierta. Hay también empresas que emplean mensajes contradictorios en este sentido, indicando que apuestan por soluciones abiertas (incluidas soluciones IoT) cuando en realidad éstas no lo son completamente.
Aunque la filosofía propietaria domina el mercado comercial (al menos en la informática de escritorio y la que está presente en dispositivos móviles) las Raspberry Pi son dispositivos abiertos que permiten aprovechar esa filosofía prácticamente de principio a fin. Le preguntamos a Upton por la aplicación de ese modelo abierto a la Internet de las Cosas y si hay ventajas en esa filosofía abierta que se puedan aprovechar ahora más de lo que se ha hecho tradicionalmente con desarrollos como GNU/Linux. Upton era claro en su posicionamiento:
Una de las tendencias a largo plazo es la de la comoditización de grandes partes de los entornos software tanto en la empresa como en el segmento embebido. GNU/Linux es un perfecto ejemplo de esto: ya no tiene demasiada importancia poseer un núcleo cerrado de un sistema operativo. Sospecho que a medio plazo las ventajas en escalabilidad de las soluciones middleware abiertas ganarán la partida en la IoT, y desde luego las Raspberry Pi están apostando por ello.
Cuando se presentó la Raspberry Pi 2 Model B una de las novedades destacadas fue el apoyo de Microsoft a este dispositivo. Una versión específica de Windows 10 estaría preparada para correr sobre las RPi2 gracias a sus nuevos procesadores ARM, algo que hizo pensar que podríamos acceder a un escritorio clásico de Windows en estos miniPCs. Como ya aclaramos, esa opción no está disponible como tal, pero eso no importa demasiado porque hay alternativas notables a la hora de utilizar las Raspberry Pi 2 como PC de sobremesa.
Esta edición de Windows 10 está preparada para desarrollar soluciones IoT basándonos en las herramientas de Microsoft, y Eben Upton nos confirmaba el impacto que ese soporte de Windows 10 tendrá en las Raspberry Pi y su papel en la IoT. "Windows 10 tiene ventajas destacables en cuanto a herramientas de desarrollo (con la familia de productos Visual Studio en particular). Esperamos ver una gran cantidad de productos desarrollados en Windows 10 para las Pi cuando esta versión esté completa".
El entorno que propone Microsoft hace que esta versión de Windows 10 para las RPi sea muy limitado. De hecho no veremos un escritorio como tal si conectamos la RPi a un monitor. Ni siquiera veremos una consola de comandos: solo aparecerá una ventana informativa en la que se dan ciertos datos como la IP local que tiene el dispositivo. Es con esa IP con la que nos conectaremos desde un PC o portátil gracias a PowerShell y a una conexión SSH, a partir de lo cual podremos ejecutar diversos comandos o comenzar a interactuar con el dispositivo y sus opciones aprovechando la potencia de Visual Studio.
Una de las ramas paralelas a esa Internet de las Cosas es la de los dispositivos ponibles. La llamada Wearable Computing aboga también por soluciones compactas, muy reducidas en tamaño y prestaciones pero que permiten mantener un registro de todo tipo de datos para luego transferirlos a otros dispositivos. Los wearables son también parte de la IoT, y tanto en uno como en otro caso hay un factor clave como es la miniaturización.
Precisamente una de las limitaciones de las RPi es que su formato o "factor de forma" es poco adecuado para diversos proyectos IoT en los que el tamaño e incluso las prestaciones y consumo de estos productos son más reducidos. Aunque la Raspberry Pi Foundation sacó al mercado hace tiempo las Raspberry Pi Compute Module -de momento no hay versión con las RPi2 ni planes para ello-, queríamos preguntarle a Upton por este posible problema.
Este ingeniero nos explicaba que aunque no tienen planes para nuevos productos con otro formato, "sí tenemos un acuerdo de personalización con nuestros partners de element14, lo que permite a los clientes de volumen medio pedir variantes personalizadas de las Pi (en diferentes formatos, o con distintos conjuntos de periféricos)".
También era relevante la discusión sobre esa generación de makers que ha aprovechado dispositivos como las Raspberry Pi para desarrollar sorprendentes proyectos de todo tipo. Eben Upton valoraba la relevancia de esta comunidad, y afirmaba que aunque no creía que la mayoría de la gente fuera a convertirse en makers activos, "hay un crecimiento notable, sobre todo fuera de los Estados Unidos, donde la tendencia está más madura". De hecho destacaba la relevancia de esa generación aun cuando su número sea reducido en comparación con el total de la comunidad de usuarios de las RPi: "el impacto de un pequeño porcentaje de gente que se convierta en maker, particularmente si algunos de ellos siguen el camino de los "makers profesionales" y crean negocios entorno a sus creaciones, podría ser masivo".